Refugio, una huida para sobrevivir, es mucho más que un juego de mesa. En esta valoración de su autor David Expósito, vemos un caso de éxito de su utilización durante una de las pruebas de juego que realizó en 2024:
Recibir el 1er premio Hexagonal en la categoría «innovación con impacto» me abrió muchas puertas para dar a conocer REFUGIO, juego de mesa, y una de ellas fue gracias a Gema Rupérez, representante de la Fundación Hexagonal, a través del Centro Superior de Diseño Hacer Creativo de Zaragoza. Me propusieron una demostración del juego de mesa, y fue la primera que hacía lejos de Madrid, lo cual me hizo ver que el interés del juego comenzaba a sentirse más allá de mi entorno más cercano.

El reto era el siguiente: hacer una demostración (testeo) del juego a cuatro mesas, con 25 alumnos y alumnas. Es decir, cuatro partidas simultáneas, con jóvenes pertenecientes al a los Grados de Diseño Gráfico y del Diseño de Moda. La asistencia fue notable y las expectativas por parte del profesorado presente, eran altas. La explicación siempre es complicada, ya que el juego de mesa tiene diferentes mecánicas y componentes y además un juego sobre personas migrantes y cooperativo resulta bastante inusual. Pero rápido suscitó el interés de los allí presentes y comenzó la partida.
En la segunda ronda (de un total de 11), ya jugaron sin precisar apoyos y la inmersión fue total. Empiezan los primeros aplausos cuando alguien consigue atravesar el desierto. Es curioso ver cómo va mutando la actitud de las personas del juego, de comentarios antes de comenzar la partida con una clara intención competitiva (es cierto que la mayoría de juegos de mesa son así y nuestro imaginario nos lleva a eso), a una actitud colaborativa, que se va dando con naturalidad mientras avanza la partida.

Cruzar el mar mediterráneo es otro hito clave del juego. Aquí el lanzamiento de un dado da tensión al momento. En este punto de la partida, ya se ha generado un clima que muestra cohesión. ¡La tirada salió bien y la persona consiguió llegar a suelo europeo! Al instante se suceden los choques de palmas de mano entre algunos de los participantes de la partida. Ahora, mientras se avanza hacia el siguiente y último hito, también se echa un ojo atrás para ver si el resto de compañeras más rezagadas corren la misma suerte y cruzan la temida ruta marítima.
Y se va acercando el final de la partida. Llevamos jugando más de una hora. Última ronda (11), último turno. Toca levantar una de las cinco cartas para saber si obtenemos el reconocimiento de la Protección Internacional. En este país en el que se encuentra la persona, hay solo un 20% de posibilidades. Es el momento Wow! del juego. Aparecen los móviles para captar el instante, y… ¡Denegado! 😬.

Ya juegan como si fuesen todos uno. Las manos a la cabeza. Pero queda el último turno de la última ronda, también con opciones a realizar la solicitud de Protección Internacional. Debe gestionar bien sus acciones. Ha jugado bien su estrategia y está en un país donde el porcentaje de aceptación en este caso es del 40%. Se barajan las cartas, se ponen sobre el tablero, y… ¡Concedido! 😊
Da igual que no se haya logrado el objetivo común y solo una de las personas haya cumplido el reto de llegar al destino que ha elegido. A estas alturas, ya es lo de menos.
Al finalizar el testeo, siempre habilito un espacio de 15 minutos de reflexión compartida en plenario. Los y las jóvenes participantes describen la experiencia de juego en términos de inmersión y reflexión práctica sobre las migraciones. Mencionan que les ha generado tensión y empatía al lidiar con distintas situaciones del juego y que los hace pensar en las consecuencias de cada acción, lo que hace que el juego se perciba como una simulación educativa, no solo un entretenimiento. Algunos jóvenes expresan sorpresa por la cantidad de variables sociales y personales que deben considerar y cómo estas cambian la dinámica de grupo; otros valoran que jugar les brinda una perspectiva más humana sobre problemáticas complejas que normalmente no aparecen en juegos de mesa convencionales. Y para muestra, este video:
Las profesoras que han acompañado la sesión han destacado el interés generalizado del alumnado y su implicación. Particularmente han puesto en valor que, durante la sesión, se han dado situaciones de toma de decisiones, negociación, dialogo y colaboración. Estas dinámicas de juego estimulan el aprendizaje, el conocimiento entre los y las participantes y fortalecen los vínculos y las relaciones sociales, todo ello mientras el grupo está disfrutando y pasando un rato agradable en grupo. Es curioso ver como durante el juego se va modificando la actitud de algunos alumnos de una posición más competitiva al inicio, y se va transformando en una interacción mucho más colaborativa y empática hacia el resto de personas de la partida.
Sin duda, REFUGIO es mucho más que un juego de mesa.
Algunos enlaces de interés:
- 📌Refugio, juego de mesa: https://sugaareditorial.com/refugio/
- 📌Instagram: https://www.instagram.com/refugio_eljuego/
- 📌Video resumen del juego de mesa: https://youtu.be/6eXIJvRYk18?si=IV-rsoimXyrd3sZD
- 🏆Premios: Primer Premio Categoría Innovación(Fundación Hexagonal, 2024): https://hexagonalinnova.net/entrevista-a-david-exposito/

